Reparación laparoscópica ventral o incisional de hernia

Muchas veces, un paciente puede encontrar un problema en el lugar de una incisión quirúrgica abdominal anterior. También podríamos ser testigos de un pequeño globo en forma de saco que sobresalga del lugar incisional debido a la relajación de la pared muscular del abdomen o en el sitio de la operación anterior. Estas se llaman hernias ventrales o incisionales. A veces, los órganos internos o un asa intestinal pueden quedar atrapados en el saco y causar dolor y malestar.

Introspección y cambio gradual

Las modificación del comportamiento requiere pequeños cambios en la perspectiva de que sean realistas. Elija objetivos que pueden parecer muy fáciles en un primer momento y concéntrese en la recompensa positiva. No cree objetivos demasiado entusiastas y use los fallos como su fuerza motivadora.Las modificación del comportamiento requiere pequeños cambios en la perspectiva de que sean realistas. Elija objetivos que pueden parecer muy fáciles en un primer momento y concéntrese en la recompensa positiva. No cree objetivos demasiado entusiastas y use los fallos como su fuerza motivadora.

Este atrapamiento de los intestinos se conoce como incarceración y puede suponer una grave emergencia. Las intervenciones quirúrgicas son a menudo necesarias para reparar el defecto en la pared abdominal y extraer la protuberancia en forma de saco. Esta operación se realiza a menudo con un pequeño el instrumento, como un telescopio, llamado laparoscopio.

Indicaciones para la reparación laparoscópica

No siempre es posible llevar a cabo una reparación laparoscópica de la hernia ventral. Sólo si el paciente es considerado médicamente apto para someterse a anestesia general, será considerado elegible para una reparación de la hernia ventral por vía laparoscópica. Además de esto, la cirugía sólo es factible si el cirujano está seguro de la colocación de los trócares laparoscópicos en los puestos que se consideran ergonómicamente factibles para la cirugía. En algunos casos, la hernia puede ser tan grande que la pared abdominal está tan distorsionada que evidencia la dificultad de colocar con seguridad los trócares laparoscópicos.

 

En tales condiciones, la reparación laparoscópica de la hernia ventral puede no ser factible. La decisión sobre si la reparación laparoscópica es posible se puede alcanzar basándose en el examen físico, el número de incisiones anteriores, así como a través de estudios auxiliares, tales como una tomografía computarizada del abdomen y la pelvis. Si el paciente tiene un historial de múltiples operaciones y se sospecha la existencia de adherencias intraabdominales, el cirujano puede requerir que usted se someta a una preparación intestinal especial para evacuar el colon antes de la cirugía. Esto ayuda a disminuir la cantidad de bacterias intestinales en el colon.

Síntomas que sugieren la reparación de la hernia ventral

Con una hernia ventral, el paciente encuentra un bulto en la zona abdominal, que generalmente es indoloro. Sin embargo, como la hernia puede ser sensible y causar incomodidad durante el esfuerzo físico, como la tos y el esfuerzo durante los movimientos intestinales, los pacientes pueden considerar la posibilidad repararlas. Una conclusión común es que el bulto de la hernia por lo general desaparece cuando se el paciente se acuesta, y es más visible cuando está parado. Otros síntomas de la hernia incluyen vómitos, náuseas y dificultad para defecar. Si existe una molestia continua o náuseas, indica que la hernia se ha estrangulado y aquí es cuando se debe contactar con el médico inmediatamente.

El procedimiento

Para una reparación de hernia ventral por vía laparoscópica son necesarios ciertos instrumentos especiales, como un videoscopio, monitores de televisión y pequeños instrumentos incisores. El cirujano primero realiza una pequeña incisión en la pared abdominal. En este punto el cirujano elige el lugar donde existe un riesgo mínimo para para el funcionamiento de los órganos y para los tejidos cicatrizales que estuvieron involucrados en operaciones anteriores. Algunas pequeñas incisiones se realizarán según sea necesario, dependiendo de la cantidad de tejido cicatricial que tiene que ser eliminado, y de lo bien que se pueda ver la hernia. Luego se inserta un laparoscopio a través de un pequeño tubo hueco. A través de este laparoscopio y de una cámara de televisión es como el cirujano puede ver la hernia en el cuerpo. Otros instrumentos se colocan a través de incisiones adicionales para eliminar el tejido cicatrizal en el cuerpo. Con esto, se inserta una malla quirúrgica en el abdomen, por debajo del defecto herniario, y es unida a los tejidos circundantes más fuertes que se encuentran en la pared abdominal. Esta malla se utiliza para reforzar la parte debilitada de la pared abdominal, y así evitar que la hernia vuelva a producirse.

Ventajas de la reparación laparoscópica de hernia ventral

La mayor ventaja de la reparación de hernia ventral por vía laparoscópica en comparación con el abordaje quirúrgico tradicional es que ofrece una recuperación más rápida con estancias hospitalarias más cortas. Además de esto, existe un riesgo reducido de alguna infección o de la recurrencia de la hernia. Los pacientes suelen volver a casa un día después de la cirugía, y con menos dolor, con un regreso más rápido a sus actividades normales.

Afecciones post-operativas

Con la reparación laparoscópica de hernia ventral, la probabilidad de recurrencia de la hernia es de aproximadamente un 10%, en comparación con la tasa del 20 - 40% de recurrencia del procedimiento abierto. A los pacientes de reparación laparoscópica de hernia ventral generalmente se les anima a dar una paseo tan pronto como sea posible después de la cirugía. Esto es para evitar complicaciones postoperatorias, como la neumonía, la embolia pulmonar y la trombosis venosa profunda. Es muy normal sentir algo de dolor después de la cirugía, en la que al paciente se le administran narcóticos intravenosos, como de costumbre, y luego se le proporcionan analgésicos orales al día siguiente. Después del alta, el paciente tiene que visitar al cirujano de una a dos semanas después. No hay que imponer restricciones en la dieta después de la operación, mientras que la cantidad de actividad por lo general depende del nivel de confort del paciente. Sin embargo, no se aconseja realizar actividades extenuantes o levantar objetos pesados ​​durante unas semanas, ya que la malla de una hernia tiene que sellarse en su lugar. Cuando usted experimente fiebre, vómitos, escalofríos, dificultad para orinar o encontrar algún drenaje desde las incisiones, llame al cirujano inmediatamente. De lo contrario, usted podrá volver a sus actividades normales en un corto período de tiempo después de la cirugía.