Una cirugía exitosa requiere una asociación entre usted y el Dr. Belsley.

Las siguientes instrucciones son esenciales para una experiencia segura y un buen resultado. Si usted no puede cumplir con estas instrucciones, debe notificarlo a nuestra consulta tan pronto como sea posible. Como resultado de esto, la cirugía puede tener que ser pospuesta o retrasada, según el juicio del Dr. Belsley. Esto es esencial para su salud y seguridad.

Entrada al Hospital Roosevelt

El Dr. Belsley realiza la cirugía, tanto en el Hospital St. Luke como en el Hospitla Roosevelt. Los dos hospitales se fusionaron hace veinte años y ahora el Hospital St. Luke- Roosevelt es una mezcla de orgullo entre un centro académico y un hospital comunitario. El sistema hospitalario ha realizado más de 18.000 operaciones cada año con más de 500 camas certificadas.El Dr. Belsley realiza la cirugía, tanto en el Hospital St. Luke como en el Hospitla Roosevelt. Los dos hospitales se fusionaron hace veinte años y ahora el Hospital St. Luke- Roosevelt es una mezcla de orgullo entre un centro académico y un hospital comunitario. El sistema hospitalario ha realizado más de 18.000 operaciones cada año con más de 500 camas certificadas.

Las semanas previas a la cirugía

Pueden existir varias semanas entre su decisión de someterse a una operación quirúrgica y la fecha actual. Durante ese tiempo, hay varias consideraciones importantes que realizar:

Practique el ejercicio adecuado

Usted no tiene que participar en una rutina de acondicionamiento físico agresivo o nuevo, sin embargo la práctica de buenos hábitos de acondicionamiento físico es un factor importante para su salud general y su bienestar. Los ejercicios de estiramiento y de entrenamiento de fuerza con bajo peso pueden ayudar a mejorar su postura y su fuerza en las semanas posteriores a la cirugía.

Una buena nutrición.

Comer bien durante las semanas previas a la cirugía. Una dieta de choque, comer en exceso o un consumo elevado de alcohol pueden afectar a su salud general y a su bienestar. Una dieta sana y equilibrada es esencial.

Dejar de fumar

Fumar puede afectar en gran medida a su capacidad para sanar. Lo ideal sería que usted se prive de fumar y de la nicotina durante al menos 6 semanas antes de la cirugía.

Llevar una vida sana.

En las semanas previas a la cirugía, mantenga una buena salud y la higiene. Un resfriado persistente, un virus u otra enfermedad pueden producir que su cirugía sea aplazada. Asegúrese de hacer frente a cualquier enfermedad inmediatamente y de avisar a la consulta de cualquier enfermedad grave o un cambio en su salud.

Prepararse y planificar

Programe cualquier tiempo libre de trabajo y cualquier apoyo que necesitará en casa en los días posteriores a la cirugía, incluyendo las tareas domésticas, el cuidado de niños, las compras y la conducción. Asegúrese de que un adulto responsable está dispuesto y le confirme que lo llevará y lo traerá de su operación de cirugía, y de que alguien le haya confirmado que estará disponible para quedarse con usted durante todo el día 24 horas después de su llegada a casa.

Relájese y disfrute de la vida.

El estrés y la ansiedad sobre los acontecimientos de la vida diaria e incluso la cirugía planificada puede afectarle. Mientras que un poco de ansiedad es común, cualquier estrés grave o angustia por la idea de la cirugía es algo que se debe discutir con nuestro consultorio. Estamos aquí para ayudarle y contestar a todas sus preguntas. Queremos que su decisión sea tomada con confianza.